Una declaración que esconde la revuelta y el resquebrajamiento, por José Machillanda – LaPatilla.com

La declaración de Padrino López el 5 de Julio es una expresión viva del Estado Cuartel, que ha venido arrinconando a la República como Gobierno, ejerciendo una tiranía devenida de un Golpe de Estado que desplazó, y ahora pretende desconocer, la soberanía ciudadana y a la Constitución poniendo en práctica la antipolítica. En consecuencia, Padrino López y su cuerpo armado se interpretan como un actor principal y único. Así intenta bofetear a la ciudadanía, instituciones y los partidos políticos. Padrino López, con sus declaraciones son la regresión de la política y la perversión, casi la imposición arbitraria de uniformados que no son estamento militar y, por lo tanto, no saben de ética, menos de respeto, poco de la sociedad y nada de ciudadanía. Se practica la violencia y se activa su imaginario violento para hacemos creer que ellos son el poder.

Por José Machillanda

La declaración grotesca y provocativa de Padrino López representa la perversión del cuerpo armado, gobierno militarizado con ideas finalistas en las cuales se entendió como un partido político en armas. Partido político en armas sin capacidad para responde por ignaros y impreparados, además distantes de la polemología, pero sí cercanos a la violencia, al acomodo y hasta la sumisión vergonzosa. El hombre armado-gobierno crece y practica la fuerza, así habla sin medir el análisis de discurso y sus consecuencias, por ello y por primitivo se entienden como mandamás, revolucionarios, que es cualquier cosa desde gobernador hasta traficante de lo que sea, asumen que son el poder pero también la Constitución y la LOFAN, porque todas son letras muertas.

La declaración de Padrino López muestra su aturdimiento, casi desespero por lo sobreactuado el 5J por cuanto está en cuenta el actor, que lo sobreactuado y ejecutado es una mueca de un acto de ascensos desde el mismo momento fueron la repulsa de la sociedad como un todo. No pudieron engañar a nadie. Desde sus entrañas de la sociedad, salieron todas la críticas y juicios, los desvíos y los prejuicios de Padrino López y lo sobreactuado en Fuerte Tiuna. La declaración de Padrino López, termina por ser una mueca comunicacional acusatoria de un Estado Cuartel, que como súper-estructura de dominio pretende arrinconar a una sociedad política, que muestra su empeño legítimo por reconstruir la democracia y eso esta muy por encima de la treta de la declaración infortunada.

Los demócratas en Venezuela somos la mayoría aún y con todo el Estado Cuartel. La democracia y los demócratas en Venezuela están conteste que atendiendo a la participación política contendiente pueda convertirse en una masa crítica para crecer y construir una realidad de cambio, que es un derecho de quienes como ciudadano son ya la masa crítica necesaria para superar la República. La ciudadanía venezolana, es decir, hombres y mujeres que están ocupados por la Transición Política como un proceso sociológico que facilita según el ordenamiento legal de la Republica para reconstruir la paz social. Paz social para reestablecer los derechos civiles y una ecuación política distante a esta vergüenza de la cual forma parte el declarante.

La Venezuela-República está por encima de los declarantes, analfabetas y mafiosos, que desnudos de la violencia golpista imaginan que son amos de la República. Lo actuado el 5J es parte de la regresión que significa un Estado Cuartel como realidad política verificable, y de eso no cabe la menor dude. Pero desde esa realidad verificable de la regresión del sistema político venezolano mostrado el 5J, está la existente decisión de la mayoría democrática por y para construir -no obstante la dolida declaración- un modelo político que nos acerque a la democracia, donde quienes usen el uniforme del militar respondan a la ciencia de la polemología. Sean ciudadanos en uniforme que respeten la Constitución y sobretodo sean ciudadanos-soldados, Glorias de la Republica y su real historia.

La historia real de Venezuela es la civilidad y no el Estado Cuartel. En consecuencia, los ciudadanos piensan y pensamos en el retorno al liberalismo político, al derecho hacer política, donde haya un gobierno, un estamento militar pero sobretodo una sociedad, un cuerpo de Leyes que construyan un proyecto político real, distante de la violación constitucional y legal, además del primitivismo inmoral. Esa historia real del siglo XXI se centra en un cambio político, léase una cosmovisión política que dibuja una Venezuela decente, respetable en la cual los Padrino López no tienen espacio y, mucho menos, oportunidad para ofender ciudadanos que rechazan la barbarie militar y creen en la modernidad, el valor de la ley y la importancia de la ética.

La Venezuela que se indignó el 5J por el atrevimiento de un violento está clara que los hombres soldados por venir, estarán prestos a unir y jamás a separar a la sociedad. Igualmente, estarán prestos a entender que un hombre de uniforme representa la institución y, en consecuencia, sean capacitados, inteligentes y prudentes de todo aquello que estuviesen que declarar estuviese escrito. Finalmente, la Venezuela que se indignó está en cuenta, la Venezuela civil potencia las virtudes y la inteligencia y, será después de la transición política, una sociedad en la cual brillen hombres virtuosos, valientes y cultos… nunca más masas de mediocres y pandilleros que recuerdan momentos desgraciados de una nación, que están dispuestos alcanzar la postmodernidad y obviar a cualquier sujeto instrumento de la maldad líquida.
Es original,

Dr. José Machillanda
Director de CEPPRO
@JMachillandaP
Caracas, 7 de julio de 2020

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Sobre el Autor

Admin
Haber vivido e invertido en Venezuela a tiempo completo durante los últimos ocho años y haber visitado los doce años anteriores. Estudió y siguió de cerca los desarrollos en Venezuela desde 1996.