Maduro busca más poder con la írrita «ley antibloqueo» para sellar pactos petroleros en secreto – LaPatilla.com

Trabajador de PDVSA con una bandera de la compañía durante un encuentro con Nicolás Maduro en Caracas. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

El régimen chavista de Nicolás Maduro redactó un proyecto de la arbitraria “ley antibloqueo”, que amparándose en la lucha contra las sanciones impuestas por Estados Unidos, busca ampliar sus poderes para pactar de forma confidencial nuevos negocios petroleros, dijeron fuentes cercanas al tema.

La propuesta legal, vista por Reuters y que Maduro entregó el martes a la ilegítima Asamblea Constituyente (ANC), le otorga amplias facultades para cambiar o firmar nuevos acuerdos y contratos con empresas privadas u otros gobiernos, sin ninguna supervisión. Este tipo de convenios suele evaluarlos el Parlamento, que ahora lidera el presidente encargado, Juan Guaidó.

El funcionario chavista en materia petrolera, Tareck El Aissami, dijo el jueves que la intención del texto legal es la búsqueda de “inversiones” para el sector.

La ley “permitirá lograr mecanismos novedosos, que tenemos que hacerlos en silencio, para impulsar y promover inversiones extranjeras y darles seguridad jurídica a todos los empresarios nacionales y extranjeros”, agregó en la televisión estatal mientras explicaba un plan de distribución de gasolina a partir del lunes.

El documento autoriza modificar la propiedad de las empresas mixtas, que la petrolera PDVSA creó con mayoría de acciones en sociedad con compañías privadas nacionales y extranjeras. La reforma, según abogados consultados, busca ofrecer más libertad en el área petrolera para sortear las sanciones.

Según la propuesta, el “Ejecutivo Nacional podrá modificar los mecanismos de constitución, propiedad, gestión, administración y funcionamiento de empresas públicas o mixtas, tanto en el territorio nacional como en el exterior, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 303 de la Constitución”. El artículo mencionado es el referente a la actividad de PDVSA.

El texto, que la ilegítima Asamblea Constituyente aprobaría en su próxima sesión, no detalla qué porcentaje de participación mantendría la estatal petrolera en futuras alianzas y si será menos del 50% que tenía hasta ahora.

Una fuente del sector petrolero y otra del sector financiero, conocedoras del tema, también señalaron que el principal interés del régimen chavista con el proyecto de ley es ceder manejo en el negocio petrolero. Los consultados prefieren mantener su nombre en reserva por no estar autorizados a hablar del asunto.

Uno de los artículos del proyecto permite eliminar “restricciones en la comercialización” de algunos bienes, lo que podría facilitar a los privados el comercio de gasolina, agregaron las fuentes.

En la ley “hay una cantidad de enormes facultades para asociarse con empresas privadas extranjeras o gobierno extranjeros. No hay control legislativo”, dijo el abogado Juan Raffalli, quien agregó que incluso se permitiría la disposición de activos como garantía en posibles acuerdos.

El régimen de Maduro enfrenta serios problemas financieros por la caída de la producción petrolera y los efectos de las sanciones de Washington en la comercialización del crudo, que intentan presionar su salida del poder.

La nueva ley “antibloqueo” también permite revertir las expropiaciones de empresas que se concretaron en tiempos del fallecido Hugo Chávez, mentor de Maduro. Esa ola de nacionalizaciones llevó a las compañías afectadas a demandar en cortes internacionales millones de dólares en indemnizaciones.

Para la devolución de las empresas ocupadas el gobierno impondría condiciones como el pronto aumento de la producción, de acuerdo con el documento. Abogados consultados señalaron que con ese esquema el régimen de Maduro estaría evitando que las sanciones impacten en otras empresas estatales.

Con ifnormación de Reuters

Esta publicación se publicó originalmente en Página 2 – LaPatilla.com – Ver artículo original

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Sobre el Autor

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Haber vivido e invertido en Venezuela a tiempo completo durante los últimos ocho años y haber visitado los doce años anteriores. Estudió y siguió de cerca los desarrollos en Venezuela desde 1996.