José Machillanda: La República requiere de un nuevo liderazgo – LaPatilla.com

Dado  el Ambiente Político Real Violento impuesto a troche y moche con la violación de la Constitución y el cuerpo de leyes, por el régimen socialista militarista estrangulado por la acción de la geopolítica, las organizaciones internacionales y, sobre todo, por el sufrimiento de una ciudadanía democrática valiente que muestra su capacidad y disposición para la restauración de la democracia. Restauración para la cual se requiere de  un Nuevo Liderazgo Político, que se acerque y aplique la Política, privilegiándola como ciencia que inequívocamente apuntará a la necesidad de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

Ese Movimiento Político de Renacimiento Nacional es una necesidad política actual, que demanda una nueva plataforma político-social, que sea un modelo propio del siglo XXI que orille a los politiqueros y a los ismos,, se enfoque en la conducción de un Proyecto Democrático Postmoderno. Proyecto Político Democrático Postmoderno que privilegiará al ciudadano, la ciudadanía y, sobre todo, la democracia prevista y pospuesta. Todo ello privilegiando la ética, significa esto re-enrutar los equívocos, fortalecer una ciudadanía acompañada con un Liderazgo Político Emergente que no tendrá compromisos con en fracaso y la torpeza de los últimos 20 años, mostrando un nuevo modelo político venezolano y a un nuevo liderazgo.

¡Si a un nuevo liderazgo político! que sienta pero practique los cuatros discursos del venezolano como raza, que domine el valor de la política y esté familiarizado con el valor de la ecuación democrática. Ese nuevo liderazgo político no tendrá lealtades extrañas, ni convicciones diferentes a lo establecido en la Constitución y el cuerpo de leyes. Nuevo liderazgo político que no acepte la dominación, ni el virtualismo ni el grupalismo, será un venezolano llano, maestro, guía, sobretodo ciudadano que sabrá hacer inmersión en el Ambiente Político Real que tiene de rodillas a la República. República y ciudadanía que entenderán la gravedad de la regresión que sufre ella ecuación política  y  mucho más… después de los desaciertos garrafales  del año 2019.

Ese nuevo líder será el compañero, el amigo-guía que enseñará sobre la episteme y la doxa en la política. Líder como guía que estará sujetos al empleo de la Cartilla Democrática del siglo XXI. Es decir: será responsables, guía y actor como parte de la ciudadanía. El nuevo líder estará en la dilatada posibilidad para comprender que se requiere de una renovación  de lo hasta ahora acontecido, por ello será parte del cambio y en ese sentido se acercará al planteamiento de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

El Movimiento Político de Renacimiento Nacional será la nueva estructura plena de los venezolanos, que permitirá un enriquecimiento que apunte a la postmodernidad. Postmodernidad donde desaparecen las mezquindades y las primacías grupales, crece la virtud de la lealtad hacia Venezuela para que predomine la política para que se contenga o detenga el estado de Regresión que sufre Venezuela desde 1992. Ese nuevo líder del Movimiento Político de Renacimiento Nacional se aterrará ante la regresión y motorizará al ciudadano hacia la participación política contendiente, entendida como el esfuerzo mancomunado para crecer con un nuevo modelo político y un grande y central actor, el ciudadano.

El Movimiento Político de Renacimiento Nacional con su nuevo líder accionará haciendo inmersión en la necesidad impostergable de la redemocratización  de la República. Redemocratización que es esfuerzo, que es voluntad apolínea y visibilizará al ciudadano. Sin grupalismo, sin ismos, para dar espacio a la política y sobretodo a la defensa de la política .Con ello se incrementará la civilidad, se multiplicará la ciudadanía y los líderes como puntales conducirán el gobierno cercanos a la ciencia y a los libros. Ciencia y libros para hacer hombres libres. Que es la responsabilidad del líder para actuar sin mediación de nadie. 

Hombres libres para actuar y lograr un cambio político, con un nuevo operador: el prohombre. Prohombre que no obedecerá a colores pero sí al sentimiento de la libertad, al Movimiento Político y al ciudadano como masa que hasta hoy sufre porque hasta hora nunca se resolvieron sus demandas previstas y pospuestas. De cuanto se trata es, que el Nuevo Líder no crezca sino que construya la respuesta de la grave y penosa deuda de quienes tienen asaltada a la República y a su sociedad desde hace 40 años.

 De lo previamente descrito, un nuevo Movimiento Político de Renacimiento Nacional requiriendo un nuevo liderazgo que se dilate aplicando la política y accionando con ética podrá cambiar el ambiente político real violento en un Ambiente Político Expectante. Así Venezuela Estado y sociedad  2020  separada de la cercanía de la guerra, de lo militar, del militarismo, de la violencia y de la maldad líquida estará naciendo a convertirse en una nueva República. Nueva República con un nuevo modelo político, con un nuevo liderazgo y nuevos operadores que permitirán construir y que crezca el constructo de cambio radical de la política apoyado en el Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

Nueva República conducida por prohombres que serán ejemplares líderes, es decir, un nuevo liderazgo político, para que se construya la transición política. Es hora de la construcción político social fundamentándose en la ciencia política, distante de arreglos, de oportunistas y débiles mentales que le ha costado comprender la complejidad de la política y la importancia suprema del ciudadano, la ciudadanía y el liderazgo en la post-modernidad política de Venezuela.

Es auténtico,

Dr. José Machillanda

Director CSB-CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 20 de octubre de 2020

Esta publicación se publicó originalmente en LaPatilla.com – Ver artículo original

Por favor, siga y nos gusta:
error

Sobre el Autor

Admin
Haber vivido e invertido en Venezuela a tiempo completo durante los últimos ocho años y haber visitado los doce años anteriores. Estudió y siguió de cerca los desarrollos en Venezuela desde 1996.